
Se fue, la vió y desapareció.
¿Quiere usted saber por que desapareció? Si le digo la verdad todo empezo una mañana y termino una mañana. El sol caldeaba el ambiente y la cama, señores, la cama era la cama. Y es que la llamaba, no era su culpa, pero la llamaba. Aunque si les hablo con franqueza, toda disputa vino por su bostezo. Ella, tan cantarina y elocuente, ella la excéntrica violeta de la casa, la invencible, la imposible, la interminable, ella no sabía desperezarse, o eso le pareció cuando la vió por primera vez desnuda en su cama. ¿Qué como era posible? Muy fácil, dormir a ella le aburría, decía que era una forma de restarle segundos a su corta vida, segundos que jamás recuperaría. ¿Qué estaba algo chiflada? No les voy a negar nada, solo diré a su favor que era bella cual lucero y que las palabras AMOR y LUJURIA en su boca eran puro fuego. ¿Qué si me enamoré de ella? Señores, no soy tan tonto, claro que me enamoré de ella...me enamoré una mañana y la despedí una mañana. La luz mortecina ya no le favorecía, pero seguía siendo bella como una flor dormida, apretaba mis manos con su último aliento, y como siempre, nunca sonreía.¿Lo último que le dije? Oh, sí, lo recuerdo muy bien: "Buen viaje en tu eterna y larga vida."
Hay muchas formas de decir te quiero.

1 comentario:
Me gusta :)
Publicar un comentario